42 años de atención primaria de la salud – Declaración de Alma-Ata

Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud,  

Alma-Ata, Kazajistán, OMS + UNICEF, 6-12 de septiembre de 1978 

La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud, reunida en Alma Ata en el día de hoy, 12 de septiembre de 1978,  considerando la necesidad de una acción urgente por parte de todos los gobiernos,  de todo el personal de salud y recursos dedicados al desarrollo; y de la comunidad mundial toda con el fin de proteger y promover la salud de todos los pueblos del mundo, realiza la siguiente Declaración: 

La Conferencia reafirma enfáticamente que la salud se entiende como un estado de bienestar físico, mental y  social integral, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades.  La salud es un derecho humano  fundamental cuyo grado más alto de realización es un objetivo  social de maxima importancia en todo el mundo, cuya realización, además del sector sanitario,  exige la intervención de sectores sociales, económicos y muchos otros.

II 

La grave desigualdad existente en el estado sanitario da la población, especialmente entre los  países centrales y periféricos a nivel de desarrollo, así como dentro de cada país, resulta  política, social y  económicamente inaceptable y, por tanto, motivo de preocupación común a nivel global. 

III 

El desarrollo económico y social, a partir de un Nuevo Orden Económico Internacional, es de  importancia fundamental para lograr el grado sanitario máximo para la el conjunto de la población mundial y para reducir la brecha que separa, en el plano de la salud, a los países centrales de los países periféricos. 

La  promoción y protección de la salud del pueblo es indispensable para un desarrollo económico y social sostenido; y la misma contribuye a mejorar la calidad de la vida y a alcanzar la paz mundial

IV 

El pueblo tiene el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación  y aplicación de su atención de salud. 

Los gobiernos son responsables de cuidar la salud de sus pueblos, obligación que sólo puede  cumplirse mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas. 

Uno de los principales objetivos sociales de los gobiernos, de las organizaciones internacionales y, de la  comunidad internacional en las próximas décadas debe ser el de que todos los pueblos del mundo alcancen en el año 2000 un nivel de salud que les permita llevar una vida  social y económicamente productiva. La atención primaria de salud es la clave para alcanzar esta meta de desarrollo, conforme al espíritu de la justicia social.

VI 

La atención primaria de salud basada en tecnologías  y métodologías prácticas, cientificamente fundadas y socialmente aceptables, es la cobertura sanitaria escencial; dispuesta al alcance de todos individuos y familia a partir de su plena participación y a un costo que la  comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo; con un  espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. 

La atención primaria forma parte del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo  principal. Así como también del desarrollo social y económico global de la comunidad. 

La atención primaria representa el nivel de contacto inicial para individuos, familias y comunidades  en torno al sistema nacional de salud,  priorizando la cercanía de la atencion sanitaria al lugar donde residen y trabajan las personas,  constituyendo el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria. 

VII 

La atención primaria de salud: 

  1. Resulta un reflejo y una consecuencia simultánea de las condiciones económicas y características socioculturales y políticas de un país y sus comunidades; y se basa en la aplicación de resultados pertinentes de investigaciones sociales, biomédicas y sobre servicios de salud, en conjunto con la experiencia acumulada en materia sanitaria a nivel público.
  2. Se orienta hacia los principales problemas de salud de la comunidad, y presta los servicios de promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación necesarios para resolver esos problemas;
  3. Comprende, cuando menos, las siguientes actividades: la educación sobre los principales problemas de salud y sobre los métodos de prevención y control correspondientes; la promoción del suministro de alimentos y de una nutrición apropiada, un abastecimiento adecuado de agua potable y saneamiento básico; la asistencia maternoinfantil con inclusión de la planificación de la familia; la inmunización contra las principales enfermedades infecciosas; la prevención y lucha contra las enfermedades endémicas locales; el tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes; y el suministro de medicamentos esenciales;
  4. Implica la participación, además del sector sanitario, de todos los sectores y campos de trabajo  vinculados al desarrollo nacional y comunitario, en particular la agricultura, la zootecnia, la alimentación, la industria, la educación, la vivienda, las obras públicas, las comunicaciones y otros, demandando la coordinación de esfuerzos entre todos esos sectores
  5. Requiere y fomenta máxima confianza y participación individual y comunitaria en la planificación, organización, funcionamiento y control de la atención primaria de salud, obteniendo el mayor partido posible de los recursos locales y nacionales disponibles. A partir de tal fin desarrolla mediante la educación apropiada la capacidad de las comunidades para participar;
  6. Debe estar asistida por sistemas de envío de casos integrados, funcionales y que se apoyen mutuamente, a fin de contribuir al mejoramiento progresivo de la atención sanitaria completa universal, dando prioridad a las personas más necesitadas;
  7. Se basa, tanto en el plano local como en el de referencia y consulta de casos, en personal de salud, con inclusión según proceda, de médicos, enfermeras, parteras, auxiliares y trabajadoras de la comunidad; así como de personas que practican la medicina tradicional, en la medida que se necesiten, con la capacitación debida en lo social y en lo técnico, para trabajar como un equipo de salud y atender las necesidades sanitarias expresadas por la comunidad

VIII  

Todos los gobiernos deben formular políticas, estrategias y planes de acción en sus comunidades, basados en la  aplicación de resultados pertinentes de las investigaciones sociales, biomédicas y sobre  servicios de salud, así como también en la experiencia acumulada en materia de salud pública. Las mismas deben orientarse hacia los principales problemas de salud de la comunidad y presta los servicios  de promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación necesarios para resolver esos  problemas; 

Comprende, cuando menos, las seguientes actividades: la educación sobre los principales  problemas de salud y sobre los métodos de prevención y de lucha correspondientes; la  promoción del suministro de alimentos y de una nutrición apropiada, un abastecimiento  adecuado de agua potable y saneamiento básico; la asistencia maternoinfantil, con  inclusión de la planificación de la familia; la inmunización contra las principales  enfermedades infecciosas; la prevención y lucha contra las enfermedades endémicas  locales; el tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes; y el  suministro de medicamentos esenciales; 

entraña la participación, además del sector sanitario, de todos los sectores y campos de  actividad conexos del desarrollo nacional y comunitario, en particular la agricultura, la  zootecnia, la alimentación, la industria, la educación, la vivienda, las obras públicas, las  comunicaciones y otros sectores y exige los esfuerzos coordinados de todos esos sectores; exige y fomenta en grado máximo la autorresponsabilidad y la participación de la  comunidad y del individuo en la planificación, la organización, el funcionamiento y el  control de la atención primaria de salud, sacando el mayor partido posible de los recursos  locales y nacionales y de otros recursos disponibles, y con tal fin desarrolla mediante la  educación apropiada la capacidad de las comunidades para participar; debe estar asistida por sistemas de envío de casos integrados, funcionales y que se  apoyen mutuamente, a fin de llegar al mejoramiento progresivo de la atención sanitaria  completa para todos, dando prioridad a los más necesitados; 

se basa, tanto en el plano local como en el de referencia y consulta de casos, en personal  de salud, con inclusión según proceda, de médicos, enfermeras, parteras, auxiliares y  trabajadores de la comunidad, así como de personas que practican la medicina tradicional,  en la medida que se necesiten, con el adiestramiento debido en lo social y en lo técnico,  para trabajar como un equipo de salud y atender las necesidades de salud expresas de la  comunidad. 

Todos los gobiernos deben formular políticas, estrategias y planes de acción nacionales con  objeto de proyectar y sostener la atención primaria de salud como parte de un sistema nacional de  salud integral, en coordinación con otros sectores. Para ello, será preciso ejercer la voluntad  política para movilizar los recursos del país y utilizar racionalmente cualquier recurso externos  disponible. 

IX 

Todos los países deben cooperar, con espíritu de solidaridad y de servicio, a fin de garantizar la  atención primaria de salud para todo el pueblo, ya que el logro de la salud por el pueblo de un  país interesa y beneficia directamente a todos los demás países. En este contexto, el informe  conjunto OMS/UNICEF sobre atención primaria de la salud constituye una base sólida para impulsar  el desarrollo y la aplicación de la atención primaria en esta materia en todo el mundo. 

Es posible alcanzar un nivel aceptable de salud para toda la humanidad en el año 2000 mediante  una mejor y extensiva utilización de los recursos mundiales, de los cuales una parte  considerable se gasta actualmente en armamento y conflictos militares. 

Una verdadera  política de independencia, paz, distensión y desarme podría -y debería- liberar recursos adicionales que muy bien podrían emplearse para fines pacíficos, y en particular, para acelerar el desarrollo social y económico del cual una proporción adecuada debería asignarse a la atención primaria de salud 

La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud exhorta a la urgente y eficaz  acción nacional y internacional a fin de impulsar y poner en práctica la atención primaria de salud  en el mundo entero, y particularmente en los países así llamados “en vías de desarrollo”, con un espíritu de cooperación  técnica y conforme al Nuevo Orden Económico Internacional. 

La Conferencia insta a los  gobiernos, a la OMS, al UNICEF y a otras organizaciones internacionales, así como a los  organismos internacionales, los organismos multilaterales y bilaterales, a las organizaciones no gubernamentales, a los organismos de financiación, a todo el personal de  salud y al conjunto de la comunidad mundial; a que apoyen en el plano nacional e internacional el compromiso de promover la atención primaria de salud; y por tanto dedicarle mayor apoyo técnico y  financiero, sobre todo en países en vías desarrollo. La Conferencia exhorta a todas las entidades  antes mencionadas a que colaboren el el establecimiento, el desarrollo y el mantenimiento de la atención  primaria de salud de conformidad con el espíritu y la letra de la presente Declaración. 

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David Bustozoni

Dirección, producción y cualquier otro rol necesario. Generalista Digital y activista.

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